ANTES Y DESPUÉS DE PASAR POR EL HORNO

La cerámica cambia muchísimo antes de cocerla y después. Hay que tener en cuenta que la temperatura final va a ser 1000°C. Esto hace que los óxidos (colores) y el esmalte se cristalicen, quedando su aspecto final brillante, suave y duradero.
Pongo algunas imágenes de antes y después para que veais a lo que me refiero.